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Oración del Vía CrucisLa Comisión de Liturgia de la Arquidiócesis de Córdoba estuvo a cargo de la elaboración de la oración del Vía Crucis para que pueda ser rezado y meditado en nuestras co... Leer más... |
Mensaje de Cuaresma 2012El próximo miércoles 22 de Febrero iniciamos el tiempo de la Cuaresma. Nuestro Pastor nos invita a prepararnos "para renovar en la Vigilia Pascual nuestro sí entusiasta a Jesús; un sí deseoso ... Leer más... |
Programación Pastoral 2012En el calendario figura una síntesis de las principales actividades pastorales programadas para el año 2012 en la Arquidiócesis de Córdoba. El archivo completo se puede descargar desde este link. {phocadownload vi... Leer más... |
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| 22 de Febrero de 2012

La Comisión de Liturgia de la Arquidiócesis de Córdoba estuvo a cargo de la elaboración de la oración del Vía Crucis para que pueda ser rezado y meditado en nuestras comunidades.
| 21 de Febrero de 2012
La Comisión de Animación Misionera de la Arqudidiócesis de Córdoba propone como gesto misionero para este tiempo especial de Cuaresma, una mirada misericordiosa y comprometida para con las personas que sufren, especialmente por las personas que viven en la calle, los migrantes, los enfermos, los adictos dependientes, los detenidos en las cárceles.
“Denles ustedes de comer” (Mc 6, 34-44)
“Que como Pueblo de Dios que peregrina en Córdoba, junto a los hombres y mujeres de buena voluntad, asumamos el compromiso de construir (la vida es tarea) nuestras familias, nuestra Patria y el Pueblo de Dios.”
El objetivo que la Arquidiócesis nos propone en este año, nos invita a una de las más cualificadas y determinantes conductas por las cuales nos identificamos como cristianos.
Compromiso cristiano, una palabra quizás gastada, o bien fuera del ámbito de las preocupaciones del consumo o de los sectores del dinero ó del poder, pero que cobra una seria relevancia ante los desafíos y las preocupaciones actuales. Compromiso que nos invita a una toma de postura que no por ser evangélica deja de ser arriesgada y valiente y que tiene su raíz y fundamento en el Amor entrañable del Padre que se ha comprometido con nosotros dándonos lo más preciado suyo: su Hijo muy querido.
Los obispos de América Latina reunidos en Aparecida (año 2007) nos hacen una invitación en este sentido y nos llaman, desde nuestra condición de discípulos misioneros, a impulsar el Evangelio de la vida y la solidaridad (DA 400). Se detienen en sectores particulares que son los más vulnerables y donde debemos prestar mayor solicitud en el cuidado de la vida:
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Las Personas que viven en la calle en las grandes urbes
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Los Migrantes
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Los Enfermos
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Los Adictos dependientes
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Los Detenidos en cárceles
Son rostros concretos, gente de nuestro entorno, “los rostros sufrientes que nos duelen” (DA 407), hermanos que tenemos al lado y que están expectantes de nuestra mirada, de nuestra atención. Rostros sufrientes que se hacen visibles cuando nos detenemos ante el prójimo, el hermano próximo que espera la riqueza misionera que se nos ha regalado a nuestro corazón.
El Gesto Misionero de Cuaresma Pascua que comenzaremos este Miércoles de Ceniza tendrá la impronta que partirá de la mirada y atención misericordiosa a estos hermanos, los citados anteriormente o bien aquellos otros que se encuentran en nuestras comunidades como más urgentes de nuestra solicitud y compromiso cristiano.
La imposición de ceniza a los enfermos que realizamos en la Cuaresma, irá unida a la intención de pedir la oración por cada uno de estos rostros sufrientes como así también por nuestra disponibilidad al compromiso con ellos.
De esta manera la misión de la Iglesia en este Gesto Diocesano se encontrará fielmente sostenida por la oración de los hermanos enfermos, a semejanza de lo que dice el apóstol Pablo:
“Ahora me alegro de poder sufrir por ustedes, y completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia.” (Col 1,24)
Pidámosle a María Santísima, mujer fuerte y comprometida en el silencio, la oración y el servicio, que nos lleve de su mano por los caminos de la Vida plena de su Hijo Jesús.
Propuestas
1- Oración por el Gesto de Cuaresma Pascua 2012
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Oración del Enfermo
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Padre Nuestro Misionero
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Credo del Enfermo y el Anciano Misionero
2- Imposición de ceniza a los enfermos
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Por parte de los ministros y agentes pastorales de la salud.
3- Entrega del subsidio de Lanzamiento del Gesto: mensaje y oraciones
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A los enfermos
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A las comunidades
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A la salida de la Misa del Miércoles de Ceniza
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Al finalizar las celebraciones litúrgicas
4- Participar de los Talleres de Formación
Taller Diocesano: sábado 17 de Marzo, 9 a 12 hs en el Tambo, Independencia 1142
Talleres Bíblicos: Viernes 23 y Viernes 30 de Marzo, 20:30 a 21:30 hs (Lugar a confirmar)
Contacto: Comisión Arquidiocesana de Animación Misionera Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| 15 de Febrero de 2012

El próximo miércoles 22 de Febrero iniciamos el tiempo de la Cuaresma. Nuestro Pastor nos invita a prepararnos "para renovar en la Vigilia Pascual nuestro sí entusiasta a Jesús; un sí deseoso de coherencia y fidelidad. Un sí que sea expresión del compromiso".
Mensaje del Arzobispo con ocasión de la Cuaresma
A todos los fieles de la Iglesia que está en Córdoba
Queridos hermanos y hermanas:
El próximo miércoles, con el gesto austero y sencillo de recibir las cenizas sobre nuestras cabezas, comenzaremos la cuaresma que nos dispondrá para una digna celebración en la Semana Santa del misterio pascual de Jesús, su muerte y resurrección.
Si bien es cierto que todo momento del año es propicio para acercarnos a Dios y acogernos a su misericordia y a su gracia, la cuaresma representa una ocasión particularmente favorable para concretar este propósito. La Iglesia nos lo recuerda por medio de la enseñanza del apóstol san Pablo: “Miren éste es el tiempo favorable, éste es el día de la salvación” (2 Cor 6, 2).
Durante la cuaresma estamos invitados a renovar la gracia de nuestro bautismo, a desprendernos de todas aquellas actitudes y fragilidades que se nos han adherido por el camino y que no están en sintonía con el evangelio de Jesús. Se nos invita también a prepararnos para renovar en la Vigilia Pascual nuestro sí entusiasta a Jesús; un sí deseoso de coherencia y fidelidad. Un sí que sea expresión del compromiso que queremos vivir este año animados por el lema pastoral arquidiocesano y que nos brinda la ocasión para redescubrir “la belleza y la alegría de ser cristianos” de la que nos hablaban los Obispos latinoamericanos y caribeños en la conferencia de Aparecida. (cf. DA 14).
En la liturgia del miércoles de ceniza, la Iglesia vuelve a poner a nuestra consideración el ayuno, la limosna y la oración. Estas obras son, por una parte, expresión de nuestro deseo de acercarnos a Dios, de volver a Él, y, por otra parte, representan un fuerte estímulo para lograr ese cometido. Hemos de tenerlas muy presentes, al mismo tiempo conviene revitalizarlas y recrearlas para que no se vuelvan prácticas rutinarias y vacías.
Así, en medio de la situación que nos toca atravesar marcada por considerables aumentos en el costo de vida y que para muchos implica el desafío de poder llegar al fin del mes cubriendo las necesidades indispensables, el ayuno nos ofrece la oportunidad para ejercitarnos en la sobriedad y la austeridad y sobre todo para afianzar la libertad de nuestro corazón de manera que esté cada vez más disponible en manos de Dios.
Al ayuno deberá acompañarlo, a su vez, la limosna solidaria. En muchos hogares y comunidades en los días de cuaresma se colocan alcancías en donde cada uno puede depositar los ahorros fruto de su austeridad cuaresmal y con los que se podrá socorrer alguna necesidad de nuestros hermanos menos favorecidos. Esta limosna, que no es una dádiva sino un modo de compartir los bienes a imagen de los primeros cristianos (cf. Hech 4, 34), llevará a plenitud y dará sentido más profundo a nuestro ayuno. El Papa Benedicto, en su mensaje cuaresmal, nos recuerda que: “También hoy resuena con fuerza la voz del Señor que nos llama a cada uno de nosotros a hacernos cargo del otro. Hoy Dios nos sigue pidiendo que seamos “guardianes” de nuestros hermanos (cf. Gn 4, 9), que entablemos relaciones caracterizadas por el cuidado recíproco, por la atención al bien del otro y a todo su bien”.
Por último, la oración propia de la cuaresma no debe ser sólo la repetición de fórmulas piadosas, sino el empeño serio por escuchar más asiduamente a Dios en su Palabra y por hablarle con confianza y sinceridad entablando con Él un verdadero diálogo que nos lleve cada vez más a sintonizar con su querer, a poseer cada vez más los criterios del Señor Jesús y los sentimientos de su corazón (cf. 1 Cor 2, 16; Fil 2, 5).
Esforcémonos, por tanto, en vivir con autenticidad estas obras recomendadas por la Iglesia para este tiempo y pongamos toda la tarea cuaresmal en manos de la Santísima Virgen María, para que la presente y recomiende ante Dios nuestro Señor. Que Ella nos enseñe y ayude a escuchar la Palabra de Dios, a guardarla y meditarla en el corazón y sobre todo a ponerla en práctica no sólo en el tiempo cuaresmal, sino a lo largo de toda nuestra vida.
Les deseo a todos una cuaresma llena de frutos y que la alegría de la Pascua desborde en sus corazones. Los acompaño con mi oración e imploro sobre cada comunidad y cada uno de ustedes la abundante bendición del Señor.
+ Carlos José Ñáñez
Arzobispo de Córdoba
Córdoba, 16 de febrero de 2012
Palabras claves: compromiso / el ayuno / la limosna / la oración / la Palabra de Dios / lema pastoral arquidiocesano











